Eran las 5 de la mañana cuando emprendí mi viaje a Xela para compartir con algunos jóvenes del proyecto EnRed. Cuando ya perfilaban las 8 de la mañana y me asomaba a cuatro caminos, la mala noticia llego con el primer bloqueo… Cuatro caminos estaba tomado por miles de manifestantes que exigian la suspensión de la ley de aguas.
Molesto por que faltaba apenas media hora para concluir el viaje decidí dar marcha atrás para encontrarme con otro bloqueo para quienes querian salir de dicho encierro. Fue casi una hora de espera hasta que representantes de la procuraduría de los derechos humanos lograron que nos dejaran pasar… Empezaba apenas la odisea pues a Xela se puede llegar por tierra fria y tierra caliente. La segunda opción aún era viable por la vía que une a estas dos carreteras y que pasa por el lago de Atitlán..
Los kilómetros y las horas seguían pasando y cuando daba poco más de la 1 de la tarde me las había ingeniado para acercarme a Xela por tierra caliente. Pero las malas noticias no terminaban ya que al dirigirme de Reu a Xela me enteré que por este lado también había bloqueo…
Otros miles de manifestantes querian llamar la atención de los medios y de los congresistas pero se olvidaron de todos aquellos que no pudimos cumplir nuestros compromisos, que sufrimos la odisea de tratar de llegar y no pudimos hacerlo.
¿Hasta cuándo tendremos que soportar estos bloqueos de carreteras? ¿Será que este gobierno algún día dejará de incentivarlas haciendo caso omiso a estas peticiones que caen en el margen de total ilegalidad?
Como nota triste y graciosa, me detuve por Mazatenango a preguntarle a un Policía si tenía información sobre el estado del camino que conectaba a Xela por Zuñil y si había algún tipo de bloqueo… Su respuesta fue “y dónde queda Zuñil usté?”…