Las computadoras también tienen sentimientos
Tengo muchos conocidos que en algún momento han sido tachados de ridículos por cantarle alguna canción a su monitor o acariciar el teclado de su computadora mientras esperan a que el sistema reinicie sin ningún problema luego de que algún error ha sucedido. Aquellos que las tratan con cariño para evitar que el disco duro se arruine luego de una mala partición o que el monitor encienda minutos después a alguna fuerte descarga eléctrica.
Aunque la mayoría vemos estos actos de forma incrédula, hay que admitir que detrás de todos esos circuitos integrados, a veces pareciera ser que hay un ser con sentimientos.
Hoy me ha pasado que me he ido de compras a través de la red, para buscar mi próxima computadora, el perfecto auto-regalo de navidad para empezar el año. Seleccione el modelo, revisé cuidadosamente las especificaciones y me anime a hacer el pago en línea. Algunos minutos después llegaría la confirmación de que todo había salido bien y que pronto vendría en camino la nueva adquisición.
Sin embargo, los celos de mi máquina actual no se hicieron de esperar. Aquella computadora que nunca me ha fallado y que ha soportado decenas de aplicaciones corriendo a la vez se reiniciaba insólitamente. Le puse poca atención y reinicie, mas unas horas después ya he tenido que reiniciar de nuevo ya que todo tipo de extraños errores han causado que la computadora se quede paralizada. Como que si estuviera molesta o sentida por mi actuar.
En fin, querida amiga, solo te pido que no seas ingrata pues hombres como yo, no podemos serle fieles a una sola computadora.
