En la cima del Templo IV

Los mayas dejarón decenas de ciudades mayas regadas por todo el sur de México, Guatemala, El Salvador y Honduras. En mi país, el parque arqueológico más conocido es Tikal, con sus impresionantes templos, estelas y vegetación.
Aunque he tenido la oportunidad de visitar Tikal varias veces, no puedo negar la emoción que me causa al subir al Templo IV, el más alto del parque, para apreciar la naturaleza de Petén. El pasado fin de semana visite Tikal en la muy buena compañia de mi novia para vivir esta aventura. Te encuentras con miles de árboles en la selva petenera por debajo de tus pies al estar parado en una importante pieza de historia, legado de la humanidad. Muchos dirán que lo impresionante es la Plaza Central con el Gran Jaguar, disfrutarán la travesía de subir al templo del Mundo Perdido o convivir con la naturaleza del lugar.
Para mi, Tikal es aventurarte por las gradas improvisadas que te hacen subir al Templo IV, disfrutar de la increible vista mientras refrescas los pulmones con aire puro y te animas a imaginar a nuestros ancentros en esta majestuosa ciudad.
