Cuarenta y muchos grados!!!
Llegue a Córdoba para iniciar mi aventura por Andalucía. Al salir de la estación de tren ví el termómetro en una farmacia. 44 grados cuando pasan las 4pm. ¿Me morí acaso y llegué al infierno?
Mi mapa de la ciudad omitía un pedazo, así que en plan aventurero empece a caminar, buscando el lado de la calle que tenía sombra, aunque igual no era suficiente. Tu cuerpo se reusa a exponerse al sol que va tostando tu piel. Necesitas rehidratarte y todo está cerrado. La ciudad entera duerme, es hora de la siesta, es verano, hay calor!
Hay una tienda en la esquina. Vale, me das una botella de agua! - le digo al vendedor, he encontrado un Oasis.
Dos tragos rápidos y luego tiro buena parte sobre mi cabeza que ya estaba empapada del sudor. Quedan 25cl en la botella, y al caminar un par de cuadras sientes que llevas la sopa embotellada.
El plan entonces cambia. Haremos tour de copas. Entro en el primer bar y pido una caña. Clara con limón - le digo al camarero. Me ponen unas tapas que son la leche. Mola la comida Andaluza. Salgo y veo un bar a dos cuadras… Continúa el paseo.
Me sigo perdiendo en el centro histórico de Córdoba.. Sus callejones, sus terrazas, los turistas que van de tienda en tienda. No es por las compras, es por la climatización.
Dan las 8pm y estoy de vuelta en la estación. Hay poca gente y el tren a Sevilla está por partir…
