Soy un Guatemalteco orgulloso de mi país. Hoy sin embargo estoy triste pues mi tierra se ha convertido en un verdadero desmadre. Estoy triste por que aquí el gobierno ya no tiene autoridad y es tan fácil que perdamos una vez más nuestra libertad de locomoción. Que vengan a quejarse de forma incorrecta haciendo un mayor daño a la gran mayoría que solo quería iniciar la semana trabajando y produciendo.
Mientras escribo esto, las principales avenidas de la ciudad están sufriendo manifestaciones, las carreteras del país están bloqueadas; oficinas gubernamentales, el congreso de la república y la embajada de USA están rodeadas de las fuerzas de seguridad. No me extrañaría que en unas horas los aeropuertos internacionales también estén paralizados y ya mañana será noticia la cantidad de millones de quetzales (o de dólares pues suena más drástico) que causó este nuevo paro.
Lo más triste es que esta manifestación no se organizó de la noche a la mañana. Todos los dirigentes ya habían anunciado que harían bloqueos y hasta los detalles de los lugares afectados se conocian. Manifestar y protestar es un derecho que respeto, pero cuando este afecta el derecho de libre locomoción ya pasa a ser un delito. Hoy somos millones de Guatemaltecos los que estamos siendo afectados y muchos de los implicados en las manifestaciones ni siquiera saben por que están allí, fueron manipulados por la retórica de izquierda de dirigentes que tuvieron su oportunidad para protestar hace mucho tiempo.
Fue en el año del 2002 que se empezó a hablar de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Durante 3 años hemos visto en las noticias como el proceso se ha venido desarrollando, nos hemos enterado de las distintas reuniones y del documento. Aunque muchos se han expresado a favor y en contra, la manifestación llegó muy tarde. La semana pasada el Congreso de la república ratificó el tratado. Y es hasta que lo aprueban que se da el grito al cielo y salen a protestar… como buenos Guatemaltecos dejan las cosas para última hora.
¿Tratado de libre comercio? La gran queja que le tengo a estas iniciativas es la terminología que utilizan. Estos tratados no son “libres”, son simplemente tratados de comercio entre países. Cuando realmente exista un “tratado de libre comercio” será cuando quiten las fronteras, aranceles y demás barreras que impiden el comercio “libre” entre personas, pues los países no comercian; comerciamos tu y yo… comercian las personas. Y cuando las personas no están sujetas a tanta burocracia, es cuando pueden desarrollarse en las áreas donde son buenas con el beneficio de mejorar su nivel de vida, gran anhelo que todos tenemos.
Espero que mañana sea un día mejor…